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Los clientes morosos obligan a bancos y cajas a pedir ayuda

26 de Agosto de 2008 · Clasificado en: Noticias , trackback

Ante el repunte de la morosidad en España, grupos financieros internacionales como Intrum Justitia, Link Finanzas, Cabot Financial o Aktiv Kapital se lanzan a la adquisición de deuda hipotecaria y de consumo.
El repunte de la morosidad en España se convertirá este año en un filón de negocio para los grupos financieros internacionales especializados en la compra de créditos impagados y fallidos. Bancos y cajas españoles planean vender carteras de deuda impagada por valor de más de 5.000 millones de euros este año, según las previsiones que manejan las empresas del sector consultadas por EXPANSIÓN. No existen estadísticas de la venta de este tipo de activos.

La tendencia empezó a despuntar con fuerza en 2007, cuando las entidades financieras españolas vendieron carteras de impagados por valor de 3.200 millones de euros. La mayoría –2.900 millones de euros– correspondió a créditos al consumo y, sobre todo, tarjetas de crédito, explica el director general de la británica Link Finanzas, Rafael Gonzalo. El resto de las operaciones, cerca de 300 millones, fueron deuda hipotecaria.

El año pasado ya se empezaron a registrar operaciones de gran volumen como la venta que realizó BBVA de una cartera de deuda fallida de diez años de antigüedad por valor de 720 millones de euros, que se adjudicó el grupo alemán GFKL.

Secretismo
La previsión para este ejercicio es que se mantenga el mismo volumen de venta de impagados relacionados con el consumo, y que se produzca un fuerte tirón de la deuda hipotecaria, que podría rebasar los 2.000 millones de euros.

En el sector reconocen que existe mucho secretismo en el sector porque los bancos y las cajas no quieren explicar las operaciones. Entre las mayores transacciones que se preparan para este año estaría la venta de 500 millones de deuda por parte de La Caixa; de 800 millones de euros de Santander; y de 150 millones de euros de BBVA. Las tres entidades declinaron hacer comentarios sobre la información.

En lo que va de año, algunas entidades financieras han diseñado operaciones de venta de este tipo de deuda, pero finalmente se han retirado debido a la falta de consenso sobre el valor de los activos entre comprador y vendedor explica Rafael Gonzalo. Las entidades que adquieren este tipo de carteras están dispuestas a pagar un 65% del valor de la deuda cuando se trata de una hipoteca, un importe que los bancos y los cajas ven demasiado bajo.

En el caso de deuda de consumo, el precio promedio es del 15% del valor nominal. La antigüedad de las carteras también se ha acortado. Hasta ahora se vendían carteras de diez años y ahora el plazo se ha reducido de dos años y medio hasta los seis meses.

Los principales actores del sector en España (ver cuadro y apoyo) reconocen que en 2007 había más compradores que vendedores. “La morosidad está creciendo y recobrar la deuda se está volviendo más complicado y caro”, explica el director general de Intrum Justitia en España, Luís Salvaterra. Entre los nuevos actores del mercado figuran las cajas. “Todas se están planteando vender deuda”, reconoce Salvaterra.

Cuando la entidad financiera vende la cartera impagada puede sacar las provisiones de su balance y anotarse los ingresos como beneficio en la cuenta de resultados. Además, la entidad mejora su liquidez en un año en el que los mercados de capitales han estado cerrados.

“Muchas entidades financieras preparan la venta de deuda para después del verano para mejorar la foto a final de año”, explica Gemma García Godall, directora general de Gescobro, empresa participada en un 20% por Cabot Financial.

Cómo ganar dinero con el recobro de las deudas
Las empresas que compran deuda impagada o fallida basan su negocio en el cálculo de las probabilidades de recobrar una parte del capital en plazos muchos más dilatados en el tiempo. Para ello utilizan sofisticados métodos estadísticos y plantillas especializadas en el trato con los clientes morosos. La cesión del crédito es una figura jurídica contenida en el Código de Comercio.

Cuando una entidad vende la deuda de un cliente tiene la obligación de comunicárselo mediante una carta. El nuevo acreedor se pone en contacto con el deudor para ver las condiciones en las que se puede retornar el capital que se adeuda. El director general de Link Finanzas, Rafael Gonzalo, explica que en épocas de crisis los bancos y las cajas no cuentan con departamentos preparados para gestionar los recobros y la morosidad. “Nosotros podemos asumir tiempos de recobro mucho más largos, adecuados a los ingresos de la persona; un crédito al consumo de tres años puede alargarse quince años”, explica Gemma García de Gescobro.

El profesor de finanzas de la Escuela de Administración de Empresas (EAE) y director del Centro de Estudios de Morosología, Pere Brachfield, prevé que la morosidad podría situarse en el 8% entre 2009 y 2010. “Los problemas graves vendrán con las hipotecas firmadas en los últimos tres años”, advierte.

‘Santa Rita, lo que se da, no se quita’
La cesión de créditos normalmente se negocia en momentos de dificultad financiera para las compañías, por lo que la trasmisión se acuerda sobre un precio inferior al crédito inicial.

El Tribunal Supremo rectificó en enero una sentencia estimatoria en primera instancia en la que una entidad prestamista reclamaba el sobreprecio de un crédito a un particular después de que la deuda pasara a una aseguradora por un precio menor del que inicialmente se prestó.

Según el Alto Tribunal una vez que se transmite el crédito, aunque sea por un precio inferior al principal, el prestamista no puede luego reclamar el resto que falta al particular a quien se prestó la cantidad, ya que “la cesión supone un cambio de acreedor y el cedente, prestamista, queda fuera de la relación jurídica”.

Expansión.com

Comentarios»

1. Julia gagos - 31 de Octubre de 2008

Me gustaria que me indicarais si esto que me ocurre es legal: Gescobro, me esta reclamando una deuda, no me dicen la cuantia, ni de que es, solamente me dicen que vaya al banco a preguntar. Voy al Banco, miran en el ordenador y me dicen que desde el año 93, yo no tengo nada con ellos. Pues Gescobro, sigue llamandome y no se que hacer, ya que yo no debo nada, pero no me quiero meter en tinglados judiciales y no se si prescribe o no.