La mayoría de los productos frescos afectados por el paro de los transportistas en la Península se pueden volver a encontrar en los estantes de los comercios, pero han vuelto más caros. Las fresas se encarecieron 30 céntimos en su reaparición en los mercados y algunos pescados importados han subido hasta un 10 por ciento. Incluso las lechugas que llegan desde la Península se venden más caras y algunos consumidores se quejan de que los productos a la venta parecen de menor calidad. La UCE denuncia alguna picaresca aunque asegura que los precios no han subido desmesuradamente.
La semana pasada Pepa Palau tenía las fresas a 4,50 euros el kio. Ayer las puso a 4,80 porque a ella también se las han cobrado más caras, como asegura que le ha pasado con todo el género que le llegó de Barcelona: «Es una vergüenza», asegura. También le llegó menos cantidad de lo que había encargado y no todos los productos: «No tengo ni canónigo, ni rúcula» comentaba Pepa. Al otro lado del mostrador, Sofía, acudió a llenar la cesta de la compra resignada: «Tampoco se nota tanto la subida», decía.
«A mí no me falta de nada», comentaba la verdulera Catalina Ferrer, porque trabaja con género de Eivissa, pero los puestos de alrededor del suyo estaban ayer con las persianas bajadas «porque no les ha llegado género de fuera». Ayer fue un día de mucho trabajo para ella, a primera hora despachó «las últimas espinacas» y hace dos días «las fresas de la isla, muy buenas».
Todo lo que ha llegado de fuera ha subido, «hasta la lechuga iceberg», comentaba Juan Tur, que regenta el puesto de Verduras Tur, algo que también advertían desde la Unión de Consumidores. La UCE ha detectado que las mayores subidas se han producido en los productos más perecederos: «En algunos tipos de pescados y mariscos o en productos como las fresas», decía su delegado en las Pitiüses, Carlos Salinas, aunque estos incrementos «no han llegado a ser abusivos».
En el puesto de Mar Fish también limpiaban los expositores: «Ya no nos queda nada para vender», decía el encargado, Rafa Miguel. «Ha llegado poco género, menos de la mitad de lo que habíamos pedido a Mercamadrid y el precio, bastante más caro». En el puesto de enfrente, Rosa Abella, de la pescadería María Rosa, dice que el género que embarcaron anoche en Mercabarna también ha subido «un 10 por ciento, aunque los clientes lo entienden», eso los pocos que ayer pasaron por el Mercat Nou. Quizás por el precio, el movimiento en la zona de pescados fue poco «para ser un sabado». A su espalda, una compañera del puesto grita: «¡Aprovechen la oferta, a dos euros la pescadilla!».
Toni, esposa e hija volvían de la compra: pescado y marisco que han encontrado «bastante más caro». Por eso han adquirido «menos» de lo que tenían previsto, porque ellos van «con un presupuesto y hay que recortar». También Estela se queja de que en las paradas ha encontrado «menos calidad» de la que esperaba y «poca variedad». Se llevó del mercado «algo de verdura, que siempre está cara», y pescado, que coincide en que «ha subido algo».
«Ya tengo de todo», comentaba el carnicero José Pérez. El viernes a esa misma hora tenía que recoger el puesto, pero ayer su mostrador lucía bien surtido de pollo, cerdo, cordero y ternera. Venden al mismo precio que la semana pasada. También el Erosky del final de la calle Aragón volvía a lucir bandejas de carne en su estantería de refrigerados, «totalmente vacías» el viernes. Loli, la encargada, dice que sólo les falta por reponer las existencias de pollo y recalca que los precios «no se han tocado»; en estos días sólo ha subido el zumo de frutas. En un supermercado Hipercentro de es Pratet presumen de que no les ha faltado género en toda la semana, aunque han ido cortos de huevos y leche. En la tienda de ultramarinos de S´Hort Veï de Sempre no han tenido estanterías vacías, aunque todavía ayer les faltaban por llegar «algunas frutas y verduras», decía Lali Tur.
«Siempre que hay demanda y llega menos producto, suben precios», comenta Salinas, que limita la situación de sobreprecio a los artículos que todavía escasean y confía «en que la normalidad se irá restableciendo en cuestión de días».
Cartas reducidas
El presidente de la asociación de bares y restaurantes de la Pimeef, Pedro Ortiz, también está seguro de que el suministro no tardará en restablecerse totalmente, pero pronostica que «los precios ya no bajarán». También recomienda al gremio que controle la calidad del género que reciban estos días, porque «puede venir de camiones que han estado cuatro o cinco días parados».
A día de ayer, a los restaurantes todavía les costaba reponer «meros, merluza, sirvia y gambas de la isla, que son un clásico, y que tampoco se encuentran». Los establecimientos más comprometidos con la calidad de sus productos «no pueden trabajar con más de tres días de margen para las carnes y un día, o como mucho dos, para los pescados».
Los clientes «no se arriesgan» y durante estos últimos días han salido menos a comer fuera «ante la incertidumbre de lo que se podrían encontrar», o se han aplazado las comidas de trabajo «hasta la semana que viene».
La producción agrícola local ha suplido en algún caso la falta de suministros del exterior, pero en otros, «como el cordero pequeño» los restauradores no han encontrado alternativa, según Ortiz. En la mayoría de restaurantes se ha tenido que renunciar a preparar algunos platos de la carta: «Al final tendremos que ir al cliente con una nota de sugerencias del día» con lo que se encuentre ese día en el mercado. «Un cliente con dos dedos de frente te va a preguntar de dónde sacas la merluza fresca cuando no está llegando a la isla», asegura Ortiz. «Tendremos que darle huevos fritos con pimientos y chorizo, lo que hay».
Suben los frescos
Los productos más perecederos como el pescado y algunas frutas como las fresas se vuelve a
comercializar en la isla aunque
a un precio más caro que antes
de la protesta de los camioneros.
Atención a la calidad
El presidente de los bares y restaurantes, Pedro Ortiz, pide al sector que controle la calidad de la mercancía que llega para evitar el género que ha estado parado en las carreteras de la Península.