En la página de la OCU he encontrado este interesante artículo, acompañado de un “comparador” de cuentas corrientes por entidad. Aquí os lo dejo.
Contar con una cuenta corriente o una libreta de ahorro es prácticamente imprescindible en nuestra vida cotidiana. No son productos para ahorrar, sino instrumentos para gestionar los cobros y los pagos de la vida diaria: por eso conviene mantener en ellas sólo el saldo necesario para poder hacer frente a esos gastos.
La mayor parte de las entidades cobran a sus clientes comisiones: bien por el mantenimiento de las cuentas o libretas, bien por los servicios que les prestan (como la gestión de cobro de cheques, la emisión de transferencias, la emisión y renovación de tarjetas…). Si a estos gastos unimos que la mayoría no remunera los saldos depositados en las cuentas, o si lo hacen es aplicando unos tipos de interés muy reducidos, nos encontramos con que en muchos casos los rendimientos (TAE) de estas cuentas son nulos o negativos.
Comparamos para usted las cuentas corrientes y libretas que en la actualidad están ofreciendo las principales entidades del mercado.
Están ordenadas según el resultado económico anual que obtendría una persona que mantiene en la cuenta un saldo medio de 2.500 euros, tiene domiciliada la nómina y usa tarjetas de crédito y débito. Calculamos que expide y negocia cheques (unos 25 al año en la misma plaza), pone transferencias (12 normales al año) y paga recibos domiciliados (24 recibos al año). Paga por esos recibos un importe mensual de 120 euros.
Podrá comparar las comisiones de las cuentas entre sí, de dos en dos. Seleccione la cuenta con la que trabaja actualmente y la mejor de las analizadas y compare lo que paga con cada una de ellas. ¿Le interesa cambiar?