Las raíces de la burbuja alimentaria
14 de abril de 2008 · Clasificado en: Noticias , trackbackA medida que los gobiernos de las países en vías de desarrollo imponen prohibiciones a las exportaciones de alimentos básicos, empeorando aún más la escasez en los mercados internacionales, se hacen cada vez más evidentes las carencias de un sistema que parece pensar más en términos de abundancia que de escasez.
Las razones derivan de la mayor demanda de un mundo industrializado que necesita más materias primas y de una restricción en el suministro como consecuencia de las variaciones en el clima y del uso de los cereales para la fabricación de biocarburantes.
No existe una solución inmediata, debido a que la producción de alimentos responde con lentitud a los cambios en los precios. Una alternativa sensata, con un impacto más inmediato de lo que parece, consistiría en extraer parte del aire artificial de la burbuja de los combustibles limpios. Este boom es, de hecho, un excelente ejemplo de los peligros de ignorar al mercado y plegarse a los intereses de los productores –agricultores y destiladores de etanol del centro de EEUU–. Algunos creen que el Gobierno estadounidense debería reducir las subvenciones al etanol y los aranceles sobre las importaciones, mientras que Europa debería revisar sus objetivos sobre el uso de biocarburantes.
Aunque no tendrían un impacto inmediato, ayudarían a desinflar parte de la burbuja especuladora del mercado de materias primas, que ha venido apostando a que el repunte subvencionado de la demanda de cereales se prolongará en el futuro. A medio plazo, es fundamental incrementar el suministro, con mejores infraestructuras, más terreno dedicado a la producción y estimulando los mercados de futuros. La seguridad y la estabilidad del suministro de alimentos sólo pueden mantenerse cuando los mercados trabajan con orientaciones claras y duraderas sobre los precios.
Comentarios»
no comments yet - be the first?