El aumento de la morosidad puede crear serios problemas a la banca
1 de Abril de 2008 · Clasificado en: Economía , trackbackENTREVISTA: El parón de la vivienda JOSÉ GARCÍA MONTALVO
“El aterrizaje no va a ser suave. La fiesta inmobiliaria se ha acabado”. Es lo que decía hace un año en una entrevista a este periódico el catedrático José García Montalvo. Parece que el tiempo le ha dado la razón.
Pregunta. Los empresarios dicen que lo que era una desaceleración ordenada se ha convertido en crisis por culpa de la sequía en los mercados financieros.
Respuesta. Si no hubieran sido las hipotecas subprime, habría sido cualquier otro segmento del sistema financiero. El problema básico es el drástico aumento de las primas de riesgo. Las expectativas han cambiado porque el exceso de liquidez en el sistema financiero internacional no podía durar eternamente.
P. ¿Pero había aterrizaje suave o no?
R. Los que decían eso o eran parte interesada o hacían cálculos erróneos. Nadie se podía creer que la demanda se iba a mantener en 700.000 viviendas. La demografía no justificaba esta cifra, como algunos querían hacernos pensar.
P. ¿Qué pasará con las familias hipotecadas, y cuya única riqueza es su piso, si bajan los precios?
R. La riqueza nominal de las familias se contraerá, pero es que se trataba de una riqueza ficticia, que sólo constaba en el papel. Una de las ventajas de España es que no se han pedido créditos sobre el incremento que los pisos han tenido sobre el papel, como ha ocurrido en EE UU. Aunque aquí sí se han concedido créditos al 100%, dando por hecho que el precio de los pisos tenía que subir.
P. ¿Cuál ha sido el detonante de la crisis?
R. La contención de los precios. La situación anterior había generado unos beneficios extraordinarios durante los últimos años. Al desaparecer la expectativa de grandes ganancias, se han retirado los inversores, los compradores de segunda residencia y los extranjeros, que representaban en torno al 60% del mercado. Sólo queda la demanda de primera residencia, que también se ha resentido por los altos precios.
P. ¿Cuánto va a durar esta situación?
R. Los precios han ido desacelerándose poco a poco desde 2004. Y esto se presentaba como la prueba de que el descenso estaba siendo idílico. Pero creo que es mucho peor la situación actual, porque al no haber caídas bruscas, la crisis puede ser más larga. Como en el caso japonés, que desde 1991, año en el que comenzó la desaceleración, el descenso en los precios ha sido superior al 50%.
P. Qué efecto arrastre tendrá sobre el resto de la economía?
R. Los promotores quieren ahora que se declare la vivienda como zona catastrófica para que el Gobierno meta dinero y hablan de que se destruirá más de un millón de empleos. No sé si tanto, pero sí tendrá efectos muy importantes no sólo en la construcción, sino en el sector del mueble, la carpintería, etcétera. Directa o indirectamente, la construcción supone un 30% de la producción.
P. ¿Y sobre la banca?
R. Es evidente que las tasas de morosidad se van a multiplicar. Ya lo reconocen los propios banqueros. Cuando los problemas empiezan, la morosidad se dispara siempre. Y si del 1% actual pasa al 5% se comerá todas las provisiones, el colchón que según el Banco de España supone un seguro para el sector financiero. Si esto ocurre, la banca, y especialmente las cajas, tendrán muchos problemas.
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¿Por qué todo el mundo se alarma?
Desde mi punto de vista, que es el del hombre de la calle, profano en la materia económica, a niveles universitarios, pero con sentido común, pienso que los únicos “perjudicados” y lo digo entre comillas porque no los considero perjudicados, sino con menos beneficios de los previstos, serán las empresas constructoras que pidieron dinero prestado a los bancos para seguir sus construcciones. Pues bien, tal y como yo lo veo,
Primero.- Si se les ocurriera vender al precio que la gente puede pagar, no perderían. Seguramente ganarían menos, pero su problema estaba resuelto.
Segundo.- Si el número de viviedas edificadas son más de las necesarias y, por tanto, se necesita menos mano de obra, esta puede ser absorvida para trabajos de remodelación como son cambios de baños, cocinas, alicatados, etc. etc. lo que conlleva a que ese personal siga teniendo trabajo, y por tanto no se pierde el trabajo en el sector de mueble, de carpintería, etc. etc.
Tercero.- Creo que las gentes que habitan este país, sean o nativos, son capaces de adpatarse a nuevas fórmulas.
Un saludo